
La oposición venezolana marcha este miércoles para exigir que cese la «usurpación» del poder al presidente Nicolás Maduro, quien movilizará a sus seguidores contra lo que denuncia como un golpe de Estado en curso orquestado por Washington.
Las protestas y ‘cacerolazos’ han incrementado desde este lunes en vísperas de la marcha. Cientos de personas han salido a las calles de Caracas y han bloqueado vías hasta la madrugada.
Según el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social, los enfrentamientos con la Policía ya dejan cuatro víctimas mortales, entre ellos un menor de edad, Alixon Pizani, de 16 años, quien falleció tras ser herido con arma de fuego.
Medios locales independientes registran la concentración de cientos de miles de personas que han llenado las principales vías de Caracas, quienes con banderas y carteles protestan contra el régimen.
De igual manera, miles de oficialistas se han reunido en plazas para mostrar su apoyo al gobierno de Maduro.
Bajo fuerte tensión tras el fugaz alzamiento de un grupo de militares que desató las protestas, oficialistas y opositores sostienen este miércoles su primer gran pulso en las calles luego de las manifestaciones que dejaron unos 125 muertos entre abril y julio de 2017.
Tomando impulso bajo el joven liderazgo del jefe del Parlamento de mayoría opositora, Juan Guaidó, la oposición busca superar sus fracturas y reanimar a sus seguidores, fijando una nueva hoja de ruta: «cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres». «Tenemos una cita histórica con nuestro país (…) Vamos a cambiar Venezuela, a conquistar la democracia. ¡Este es el momento!», dijo Guaidó, al llamar a la población a manifestarse en todo el país.
Tenemos una cita histórica con nuestro país (…) Vamos a cambiar Venezuela, a conquistar la democracia. ¡Este es el momento!
En la otra acera, los chavistas, que también marcharán en varias ciudades, buscan dar un espaldarazo al cuestionado segundo mandato de seis años que inició Maduro el 10 de enero, considerado «ilegítimo» por Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y varios países latinoamericanos.
La víspera, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, expresó abiertamente su apoyo a las protestas opositoras, tras lo que Maduro ordenó a la cancillería revisar los nexos diplomáticos con ese país. «Lo que ha hecho el gobierno de Estados Unidos, a través del vicepresidente Mike Pence, de dar órdenes de ejecutar un golpe de Estado fascista (…) no tiene parangón en la historia de las relaciones bilaterales», reaccionó el mandatario socialista.
Asimismo, el senador republicano Marco Rubio pidió al presidente Donald Trump reconocer a Juan Guaidó como «presidente legítimo» de Venezuela. Hasta ahora, el presidente no se ha pronunciado oficialmente al respecto.
«¡Esto no funciona!»
Las manifestaciones ocurren en medio de la peor crisis en la historia moderna del país petrolero, que sufre escasez de alimentos y medicinas y una hiperinflación que el FMI proyecta en 10.000.000% para 2019.
El colapso económico provocó el éxodo de 2,3 millones de personas desde 2015, según la ONU, el mayor movimiento migratorio en décadas en América Latina que ha dado lugar a brotes de xenofobia en países como Brasil, Colombia y Ecuador.
«Voy a marchar porque esto no funciona, no hay agua, no hay luz, no hay transporte, el dinero no alcanza. Nos engañan con una caja del Clap (alimentos subsidiados) para que estés como una oveja», declaró Carlos Muñoz, en Cotiza, barriada del norte de Caracas.
Voy a marchar porque esto no funciona, no hay agua, no hay luz, no hay transporte, el dinero no alcanza


Facebook Comments