Tras la jornada más sangrienta de la presión policial en Birmania (Myanmar), el Ejército extendió este lunes la ley marcial e incrementó la militarización de las calles para reprimir las protestas, en las que han muerto ya al menos 126 manifestantes por los disparos de la policía y los soldados.
En medio de una mayor presencia militar y la ley marcial en gran parte de Rangún, muchos birmanos volvieron en varias ciudades del país a salir a pedir democracia en desafío a los gases lacrimógenos, las granadas aturdidoras y los disparos con munición de goma y real.
EFE


Facebook Comments