Si, es cierto, el catalogo de series y películas para ver hoy en día es tan amplio, que nos falta tiempo para poder abarcar todo cuanto querríamos ver. Hemos de ser selectivos. Es por eso que a la hora de escoger una serie, una peli, o un documental para ver, debemos ser exigentes, buscar contenido de calidad, entretenido y visualmente atractivo, en otras palabras: la creme.
Master of None, es justamente eso, pero mucho más, Aunque la serie empezó en noviembre del 2015 recientemente se ha estrenado la tercera temporada así que es buen momento para ver esta comedia con tintes de drama, más cercana al humor irónico y costumbrista que a la carcajada fácil de las sitcom norteamericanas.
Después de una segunda temporada que nos dejo sin aliento, robándonos el corazón, y deleitándonos con todo su alarde de preciosismo visual, que nos llevo del blanco y negro a la explosión de color más pura, Aziz Ansari, vuelve (Más o menos, porque no sale en ningún capitulo de la nueva temporada) con una obra de arte bajo el brazo: Moments in Love. Absolutamente imperdible.
Razón Nº 1: Es rápida y fácil de ver
La serie cuenta con capítulos cortos, de 20-30 minutos, a diez capítulos por temporada. Perfecta para ratos muertos en su primera temporada o para una tarde de domingo lluviosa de esas en las que el sofá nos llama a gritos, en la segunda. Además está en Netflix lo que la convierte en contenido de fácil acceso (a estas alturas todos tenemos o compartimos Netflix).
Razón Nº 2:Su estructura
Master of None se desenvuelve perfectamente en el esquema de un tema por capítulo sumando una trama ligera de fondo que conecta los capítulos entre sí. Trata de la vida de Dev Shah un actor en la ciudad de Nueva York de raíces indias (Hindúes si se prefiere) interpretado por el propio Aziz Ansari que junto a Alan Yang escribe y dirige la serie.
Razón Nº 3: Los temas que trata
Aunque a primera vista parece que trate sobre treintañero indio que tiene que luchar contra los clichés raciales en realidad trata sobre la vida moderna, sus problemas y su idiosincrasia. A lo largo de la serie veremos capítulos dedicados a la relación que tenemos con nuestros padres, con la tecnología, sobre la vejez, el amor, la homosexualidad, la mujer, el racismo… Ah, y por supuesto la comida. Los temas de los que habla se tratan desde un enfoque muy actualizado y cercano independientemente de la generación a la que pertenezcamos y con una aproximación divertida y fresca, muy inteligente.
Razón Nº 4: Los personajes
Otro de los puntos fuertes del show. Carismáticos, graciosos y entrañables. Desde Dev, el protagonista, a sus inseparables amigos Arnold (Eric Wareheim) y Denise (Lena Waithe), esta última absolutamente sublime en su papel; pasando por la dulce y autentica Rachel y la idílica Franchesca interpretadas por Nöel Wells y Alessandra Mastronardi respectivamente, hasta llegar a los grandes secundarios que nos dejan grandes cameos como los de Claire Danes, Bobby Cannavale y el mismísimo John Legend. Digno de mención es que Shoukath y Fátima, padres del protagonista ¡Son los padres reales de Aziz Ansari! Aunque su interpretación por evidentes razones no está al nivel del resto del elenco, sus actuaciones poseen un cariz de autenticidad que las hace únicas.
Razón Nº 5: Porque es simplemente preciosa
En una época donde abundan las comedias de autor, es difícil destacarse por encima del resto, y esto Master of None lo ha conseguido con creces. Ya no es la historia, si no cómo se cuenta. La espectacular fotografía, los guiños constantes a clásicos del cine, la paleta de colores, el realismo plasmado en cada detalle, esa facilidad para tintar sutilmente la comedia con esa tragedia cotidiana que se le adhiere por naturaleza, son sólo algunos de los incontables matices que hacen de esta serie un clásico contemporáneo que no te puedes perder.

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