Desde la Embajada argentina en Madrid, la ex primera dama Fabiola Yáñez se presentó ante la justicia en una audiencia virtual que se prolongó por más de tres horas, en la que detalló las acusaciones de violencia de género en contra del ex presidente de Argentina, Alberto Fernández. La declaración, realizada ante el fiscal federal Ramiro González, fue parte de una causa en la que Yáñez ha denunciado a Fernández por una serie de hechos graves de violencia, que incluyen agresiones físicas, maltrato psicológico, insultos y una presunta inducción a un aborto.
En un estado emocional visiblemente frágil, Yáñez narró de manera detallada los episodios de violencia que, según su testimonio, sufrió a manos de Fernández durante su relación. Aunque en varias ocasiones se quebró emocionalmente, mantuvo la firmeza en sus declaraciones, reafirmando cada una de las acusaciones contenidas en el escrito de veinte cuartillas que presentó el lunes pasado en el Consulado argentino en España. En ese documento, Yáñez reveló una serie de episodios de violencia que abarcan desde golpes hasta maltratos psicológicos y presión para realizarse un aborto a finales de 2016.
Golpizas y agresiones a la ex primera dama de Argentina por parte del ex presidente Fernández
Añadió que el expresidente también consumía frecuentemente alcohol y marihuana, según le contaron al diario El Clarín fuentes presentes en la sesión virtual.
«Golpizas, agresiones reiteradas, menosprecios«, fueron algunas de las palabras con las que Yáñez describió los abusos sufridos. La ex primera dama subrayó que estos actos de violencia no fueron incidentes aislados, sino parte de un patrón recurrente de comportamiento por parte del ex mandatario.
Según su testimonio, estas agresiones le causaron «lesiones graves doblemente calificadas por el vínculo y perpetradas en el marco de violencia de género con abuso de poder y de autoridad». Además, Yañez busca que Fernández sea acusado también por amenazas coactivas, alegando que las agresiones sufridas le dejaron secuelas psicológicas duraderas, que impactaron su capacidad para llevar una vida normal durante más de 30 días.
En su testimonio, Yáñez también abordó el tema de la «violencia reproductiva«, denunciando que en 2016 Fernández la habría presionado para que se realizara un aborto. Este relato se suma a una serie de acusaciones que describen un entorno de violencia constante, con maltratos que dejaron huellas no solo físicas, sino también profundas cicatrices psicológicas. Según Yáñez, el abuso que sufrió la llevó a recibir tratamiento psicológico y psiquiátrico durante extensos períodos, con la prescripción de medicamentos para tratar las secuelas de los traumas vividos.
Las fotografías que Yáñez presentó como prueba de los golpes recibidos y otros documentos anexados a su denuncia respaldan sus declaraciones y constituyen una parte crucial del expediente judicial. La ex primera dama ha pedido que se agraven los cargos contra Fernández, argumentando que la gravedad de los hechos justifica una mayor penalidad.
Fuente: Sistema Integrado de Información


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