Todos lo hemos hecho alguna vez. Estas aburrido, con el celular en la mano y de repente, te encuentras mirando el perfil de esa persona random, husmeando en sus fotos, indagando en su vida, sin saber muy bien por qué. El fenómeno del “Stalking” (del inglés Stalk: Acechar), ha pasado a ser algo tan común y socialmente normalizado, que es posible que olvidemos las implicaciones que el hecho de “Stalkear” a alguien conlleva.
Vivir pendiente de lo que hacen o dicen otros en sus redes sociales es una característica de nuestra época, sin embargo, es muy sencillo que una curiosidad aparentemente inocente se convierta en fijación y pueda degenerar incluso en enfermedad. Un Stalker, por lo general, encuentra muy difícil dejar de vigilar a esa persona, o personas por las que siente fijación.
Los motivos que impulsan a “Stalkear” pueden ser muchos, e independientemente de cuáles sean, la raíz de los mismos, suele ser similar: Un vacio emocional en su vida real, que intenta llenar con este comportamiento.
Cualquier forma de obsesión, independientemente de su intensidad, no hace otra cosa que generarnos un malestar constante.. Al adoptar este tipo de costumbres, desarrollamos un patrón de dependencia, que nos mantiene a la expectativa de lo que una persona, pueda o no subir a sus redes sociales. Y no solo eso, si no que, nuestro estado de ánimo, pasa a depender de la naturaleza de estas publicaciones.
Al manifestarse como algo tan natural como lo es la curiosidad, es difícil darse cuenta de cuándo pasa de ser un simple hábito éticamente cuestionable, a convertirse en una obsesión en toda regla.
Si crees que pasas más tiempo de lo normal “stalkeando” a alguien, es probable que, más allá de los motivos que crees que tienes para hacerlo, se trate de una forma de evadirte. Dale un repaso a tu vida, pregúntate que asuntos o problemas pueden estar agobiándote y cuestiona tu comportamiento frente a ellos. Invirtiendo ese tiempo y energía en el mundo real, seguramente no tendrás que malgastarlos “stalkeando” a nadie. Y no te confundas, a todos nos encanta este vouyerismo virtual, pero hay que estar atentos para que no se nos vaya de las manos.

Facebook Comments