El ruido de las motocicletas y vehículos repartidores de domicilios, las carcajadas, los gritos, la invasión de andenes con las motos y bicicletas, los comentarios abusivos y desobligantes a las mujeres especialmente, este es el diario de la ‘Cocina oculta’ en el barrio Santa Rita de Chía en Cundinamarca.

Cansados de este acontecer diario, los vecinos de este sector han denunciado ante las autoridades este inconveniente que ha perturbado la tranquilidad del barrio, según Andrea Santafé, funcionaria de la Secretaría de Gobierno del municipio, ya se han realizado las vivitas pertinentes para que se mitigue el ruido de los domiciliarios, manifiesta Santafé, que el caso está en manos de una Inspección de Policía, LUNA HOY, ha intentado contactar al director de la Casa de Justicia para conocer en cuál Inspección y en qué va el caso y saber qué va a pasar o no va a pasar con este inconveniente social.
Hasta el momento la situación de incomodidad continúa y los residentes de la zona esperan con prestancia el actuar de las autoridades teniendo en cuenta que, la Ley 2450 de 2.025, busca establecer mecanismos claros para reducir la contaminación acústica, pero sin una aplicación efectiva, sus disposiciones se convierten en un trámite más.

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