Los efectos del COVID-19 sobre la salud mental y el bienestar emocional de los niños y los jóvenes podrían prolongarse durante muchos años, advierte un estudio de UNICEF que asegura que esto es solo la punta del iceberg de un problema mucho más grave.
“Lo fui a recoger al colegio y el psicólogo me dijo que necesitaba una ayuda psicológica. Se había puesto debajo de la mesa y lo único que decía es que quería morir”.
Los efectos del COVID-19 en la salud mental de los niños pueden durar “muchos años”
Roxana es la madre de Andre, un joven peruano de 14 años. “Me sentía mal, tenía nauseas, no quería comer”, explica él. Andre recibió ayuda psiquiátrica y psicológica y atención de un trabajador social. “Me fueron de gran ayuda. Principalmente que me escucharan”, dice.


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